Madrid
Madrid · 8, 17 y 18 de agosto

Madrid, a fondo

El arranque y el cierre del viaje. Tres días para saborear la capital sin prisa: museos, palacios, atardeceres y tapeo.

Lo imperdible

Qué ver en Madrid

Cada lugar se despliega: tócalo para ver su historia, horarios, precios, tips y los enlaces para reservar o llegar.

Un templo del antiguo Egipto plantado en una colina del centro de Madrid, con vistas abiertas al oeste. Está rodeado de un estanque que refleja la piedra al caer el sol, lo que lo ha convertido en el sitio favorito de la ciudad para ver el atardecer. La entrada es gratuita y, además del interior (chiquito), el plan top es quedarse en el césped a ver cómo el sol se mete justo detrás del templo.

Historia

El templo lo mandó construir Adijalamani, rey del reino nubio de Meroe, a principios del siglo II a.C., dedicando una capilla a los dioses Amón e Isis a orillas del Nilo, en el pueblo de Debod (cerca de Asuán). Más de dos mil años después, cuando Egipto construyó la gran presa de Asuán en los años 60, decenas de templos de Nubia quedaron en peligro de desaparecer bajo el agua. La UNESCO lanzó un llamamiento internacional para salvarlos (sobre todo el de Abu Simbel) y España ayudó. En agradecimiento, Egipto donó el Templo de Debod al Gobierno español en 1968. Lo desmontaron piedra por piedra, lo transportaron y lo volvieron a levantar sobre la explanada del antiguo Cuartel de la Montaña, inaugurándolo en 1972 como símbolo de amistad entre los dos países. Es uno de los poquísimos templos egipcios auténticos que se pueden ver fuera de Egipto.

  • El interior es pequeño y cierra antes que el parque: entren primero si quieren, y luego quédense afuera en el césped a ver caer el sol, que es lo realmente espectacular.
  • Lleven agua: en agosto pega fuerte y la colina no tiene sombra.
  • Vívanlo el sábado 8 al atardecer como cierre del día de llegada: NO lo dejen para el lunes 17, porque cierra los lunes.
  • Reserven con tiempo desde el día 15 de julio para las fechas de agosto; el aforo de atardecer vuela.
Opcional · por definir

Escapadas: Toledo y Segovia

Todavía no están confirmadas: son planes opcionales para escoger solo si el tiempo y las ganas se dan —el día de llegada o uno de regreso. Si deciden ir, aquí tienen todo listo. Toca cada una para ver cómo llegar, qué ver y horarios.

Es la joya del casco toledano y una de las catedrales góticas cumbre de Europa. Su interior es una acumulación de siglos: vidrieras del XIV al XVI, un coro tallado, una sacristía que funciona como pinacoteca (El Greco, Goya, Caravaggio, Tiziano) y el famoso Transparente barroco, un alarde de mármol y luz cenital. Pierdan la cuenta del tiempo aquí dentro; es de esos lugares donde la mañana se va volando.

Historia

Se levantó a partir de 1226, bajo Fernando III el Santo, sobre la antigua mezquita aljama de la ciudad, que a su vez ocupaba el solar de una catedral visigoda del siglo VI. Las obras se prolongaron más de dos siglos y medio, hasta 1493, lo que explica la mezcla de gótico francés con toques mudéjares (Toledo era la ciudad de las tres culturas). Como Sede Primada de España, Toledo es históricamente la cabeza de la Iglesia española: su arzobispo ostenta el título de Primado. En 2026 la catedral celebra su VIII Centenario, así que la visitan en plena efeméride.

  • Compren la entrada online con antelación: en sábado de agosto las taquillas se saturan.
  • No se pierdan la Sacristía (la pinacoteca) ni el Transparente, que es el verdadero golpe de efecto.
  • Está a 10 min andando desde la zona de Zocodover; el casco es compacto y todo se hace a pie.
  • Lleguen temprano (apertura 10:00) para evitar grupos y aprovechar la luz de las vidrieras.
A la mesa

Qué comer y dónde

Lo que hay que probar en Madrid, del bocadillo de calamares al cocido.

🐙 Pulpo á feira
El rey indiscutible del Camino gallego. Pulpo cocido entero en olla de cobre, cortado a tijera en rodajas y servido sobre plato de madera con un buen chorro de aceite de oliva, sal gruesa y pimentón (dulce o picante). Tierno por dentro, ligeramente mordiente por fuera. Curiosidad para presumir en la mesa: la receta es en realidad de origen maragato (León) — los arrieros compraban pulpo secado a pescadores gallegos en las ferias y lo hidrataban con aceite y pimentón; en el s. XVIII los monjes del monasterio de Oseira lo empezaron a cocer 'a la gallega'. Por eso el mejor pulpo no es de costa, sino de interior: Melide y O Carballiño. Comerlo en Melide, a mitad de la etapa más larga, es el momentazo gastronómico del viaje.
Melide (Etapa 3, el mejor del Camino, parada obligada) y también en Palas de Rei (Etapa 2). En Santiago, en cualquier pulpería de la Rúa do Franco.
🍳 Tortilla de Betanzos
Tortilla de papa jugosa por dentro, casi líquida — nada que ver con la cuajada y firme de otros lados. Bien hecha, te cambia la idea de lo que es una tortilla española: el huevo apenas cuaja y se derrama al cortarla. Una de esas sorpresas que vale la pena buscar en el Camino.
En la plaza junto al Ayuntamiento de Palas de Rei (Etapa 2).
🥖 Bocadillo de calamares
El 'fast food' más castizo de Madrid: aros de calamar rebozados y fritos, dorados y crujientes, metidos en un pan blanco. Curiosidad de bar: que sea típico en una ciudad sin mar se explica porque cocineras gallegas y andaluzas abrieron fondas en Madrid y el calamar, barato y fácil de freír, se volvió emblema. Vivió su época dorada en el s. XX en las tabernas de la Plaza Mayor. Algunos lo piden con un toque de limón o salsa brava.
En los bares de los alrededores de la Plaza Mayor (calles Postas y Ciudad Rodrigo).
🍤 Croquetas
La tapa española perfecta: cremosas y fundentes por dentro gracias a una bechamel bien trabajada, crujientes por fuera. Las clásicas son de jamón, pero las hay de cocido, de bacalao o de boletus. Una buena croqueta se reconoce porque casi se derrite en la boca. Imprescindibles en cualquier ronda de tapeo.
Tapeando por La Latina (Madrid), sobre todo en la Cava Baja.
🥔 Patatas bravas
Tacos de papa fritos coronados con una salsa brava roja, picantona y con un punto ahumado de pimentón. Algunos sitios las sirven con alioli encima (las 'mixtas'). Crujientes por fuera, tiernas por dentro: la tapa que nunca falla para acompañar una caña fría. Cada bar presume de su receta secreta de salsa.
Tapeando por La Latina (Madrid), en la Cava Baja.
🍳 Tortilla de patata
El clásico atemporal de España: huevo, papa y (debate eterno) cebolla o no. En Madrid la encuentran en versión más cuajada que la gallega de Betanzos, en pincho sobre pan o en ración. Jugosa en el centro, dorada por fuera. Sencilla, reconfortante y perfecta a cualquier hora del día.
En cualquier taberna de La Latina (Madrid) o en pincho en el Mercado de San Miguel.
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